Project Description

Lorena, por alguna razón, siempre se sintió atraída a la idea de parir en casa. Pero no teniendo a nadie cerca que hubiera vivido una experiencia así, la posibilidad parecía muy lejana. Durante su primer embarazo Lorena no se encontró con mucha información y cuando llegó el momento de ir al hospital su dilatación nunca pasó más de un centímetro, a pesar de la oxitocina artificial, y después de muchas horas de sufrimiento y malos tratos Lorena decidió pedir una cesárea. Después de eso se fue informando más y durante su segundo embarazo empezó a explorar un poco más idea idea de parir con parteras, pero en el momento que empezó el proceso de búsqueda ya era muy tarde y su segundo parto estaba ya a unos pocos días. Lorena tuvo un parto vaginal después de cesárea en el hospital, y a pesar de algunas intervenciones innecesarias la experiencia fue mucho mejor que la de su primer parto. Pero para el tercer parto, ya liberada de su antigua relación de pareja, más segura de su maternidad y con un sentimiento de autonomía y poder, Lorena decidió que esta vez iba a parir en casa. Desde el principio llevó el seguimiento de su embarazo con parteras y tuvo una bella experiencia en casa, rodeada del amoroso acompañamiento de su familia.